Gabon Balmaseda!!

Es hora de despedirnos. Hoy ha sido nuestro último día en la capital alemana. Una ciudad llena de rincones por explorar, gente muy diversa y mucha libertad.

Nuestro día ha empezado de la mejor manera posible… nuestros monitores se han despertado a las 7:00 de la mañana dando gritos y obligándonos a salir de nuestras celdas. La verdad es que ha sido el día que menos hemos tardado en levantarnos… amenazas de chancletazos, agua en nuestros oídos, o sonidos estridentes se han encargado de ayudarnos.

Después de un energizante desayuno… a no... que hemos desayunado tres horas más tarde… después de la caminata mañanera. Hemos quedado con una asociación que trabaja en los bunkers de Berlín. Nos han enseñado uno que tienen alquilado… Y ES UNA PASADA!!! Era un bunker civil, pero ponerse en la piel de esos berlineses de la segunda guerra mundial pone los pelos de punta.

Hemos tratado de poner la máxima atención posible, pero para algunos ha sido imposible resistirse a cabecear de sueño… culpa de la luz tenue que usan en el bunker. Jajaja Pero de verdad que merece la pena conocer a esta asociación y que te expliquen un poco como era el tema de los bunkers.

Al salir del subsuelo, nos hemos dirigido a una colina que hay en el parque de enfrente. Todos pensábamos que era una pequeña colina sin más… pero, lo que es en realidad, es la acumulación de escombros de un búnker que desmilitarizaron.

Después de ver el norte de Berlín desde lo alto de la colina (bunker), hemos vuelto a poner en practica nuestro “ingles de supervivencia”. En esta ocasión teníamos que llegar a Mouer Park. Un grupo ha conseguido llegar una hora antes que el otro. Hemos aprendido que en el momento que quitas las vergüenzas, hay un montón de gente maravillosa dispuesta a ayudarte.  Nuestra sorpresa ha sido cuando en este parque nos hemos encontrado una barbaridad de chiringuitos. Es el mercadillo más grande de Berlín y venden todo tipo de objetos… de segunda mano, comerciales, mobiliario, hecho a mano, etc, lo más curioso ha sido un puesto que vendía zapatillas… pero solo de un pie… le hemos preguntado y nos ha dicho que “de vez en cuando” vende alguna. Increíble… hay de todo en Berlín.

Para comer había un montón de puestecillos con comida de todos los lados. Aunque la mayoría nos hemos decantado por comer la típica salchicha alemana, también los ha habido más valientes que han comido platos de Venezuela, Corea, Japón, Indonesia… ¡que gozada es tener la oportunidad de comer cosas nuevas!

Al acabar de comer se ha puesto a llover. Menudo tiempo más cambiante que hace aquí… te despiertas nublado, después sale el sol, llueve y otra vez sol. Así no hay quien acierte con la ropa.

Nosotros esperábamos a un joven que con un altavoz y un micrófono ameniza las tardes de los domingos en este lugar. La gente que está allí es libre de cogerlo y cantar la canción que le plazca frente a todo el anfiteatro. La cosa ha sido que en ese momento ha empezado un festival latinoamericano donde estábamos y claro… no nos hemos podido resistir a bailotear un rato.

Bueno Señoras y Señores… puede que este resumen de hoy este algo caótico, ya que lo hemos escrito unos cuantos… y solo lo encontrareis en castellano porque los otros cuantos están indispuestos para escribir… malditos vagos!!

Hoy es la última noche del intercambio y como siempre nos dividimos entre los vivos y los zombis. ¿Quién se salvara de ser pintado?

Bihar arte!!!